CONTEXTO

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¿QUÉ ES EL ADOBILLO?

El adobillo configura un detalle constructivo poco conocido por los habitantes de Valparaíso, siendo la génesis de la arquitectura que ha de nido gran parte del paisaje de la ciudad. Tal vez un detalle constructivo no parezca tan importante pero, si no fuera por éste, no se habría construido con tanta aptitud y eficacia en los siglos XIX y XX, correspondiendo a su contexto sociocultural, en una compleja geografía en pendiente. El detalle está en la unión de los materiales, en donde existe la transición que es la esencia de la arquitectura.

El adobillo es un bloque de tierra y paja, sin cocer, que posee el detalle de una muesca o ranura en sus extremos para ser ensamblado a un tabique estructural de madera, formando un muro.

Este ensamble es el detalle constructivo particular, que lo diferencia de otras técnicas constructivas de madera y tierra, consiguiendo capacidad sismo- resistente, evitando el volcamiento de los bloques ante eventos sísmicos. Adobillo se le llama al bloque de tierra, que actúa en función del entramado de madera, como una “carpintería de tierra”2 . Es por esto, que el muro es llamado tabique- adobillo, comprendiendo así ambos materiales dentro de un sistema constructivo mixto de madera y tierra.

 

El tamaño del adobillo comúnmente utilizado en Valparaíso es de 45 x 10 x 10 centímetros ó 45 x 15 x 10 cms, siendo en dimensión menor al tamaño común de un adobe en Chile (de 60 x 30 x 10 cms aprox.) y tal vez por eso haya adquirido el nombre de “adobillo”.

 

La tabiquería estructural de madera del sistema se compone de elementos verticales, llamados pies derechos, elementos horizontales llamados soleras y elementos arriostrantes llamados diagonales. En el caso de la técnica del tabique- adobillo, entre los pies derechos de la tabiquería se les adiciona un listón de 2,5 x 2,5 cms (1”x1”), el que al unirse con la muesca del bloque de adobillo consigue la trabazón de este.

 

Estos elementos de madera son unidos por medio de ensambles de espigas, cajas y rebajes que traban los elementos. Las soleras, inferior y superior, son las que contienen una caja en donde se une con el pie derecho que contiene la espiga. En el caso de las diagonales se utiliza generalmente un rebaje, que provoca la traba del eventual deslizamiento.

 

Según Elena Novoa (Entrevista: 25/06/2021), el bloque de adobillo se adapta a la modulación de la tabiquería en obra, no es un elemento estándar, se adapta a las separaciones que hay entre pies derechos, de esta manera se han encontrado bloques de adobillo de 45 y 47 cm, de alto 10 cm aproximadamente o menos y el ancho se adapta al pie derecho, generalmente en tabiquerías que van del 3”x4”, 4”x4” y 6”x4” aunque las dimensiones más comunes encontradas son cuartones de 10 x 10 cms (4”x4”) y 7,5 x 10 cms (3”x4″).

 

El distanciamiento entre los pies derechos en algunos casos es variable, y es ahí donde se recorta o se adiciona un trozo de bloque. En general no se encuentran adobillos que poseen una dimensión mayor o menor a los 45-48 cm de longitud.

 

A diferencia de otras técnicas constructivas donde la madera es la estructura y la tierra el relleno de los muros, se puede a rmar que el sistema constructivo tabique – adobillo logra la unión entre los dos materiales de manera más e ciente debido a la morfología del bloque de adobillo, que con sus muescas se ensambla al listón de madera, conformando una característica particular de este sistema sismo- resistente. Esta unión entre la tierra y la madera, facilita la unión vertical entre bloques y aporta a que se mantengan en el eje del muro.


“El bloque de adobillo cumple el rol de relleno de la estructura, brindando el confort térmico y acústico de la edi cación; adicionalmente el adobillo, gracias a sus dimensiones y sujeción a la estructura, actúa como arriostramiento de la misma frente a esfuerzos dinámicos. El bloque es confeccionado con tierra del lugar, compuesta por abundante arcilla (20- 30%) arena y paja larga, todo secado naturalmente sin ningún proceso de cocción.” (Cisternas, Jorquera, 2016).

TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS
Y MATERIALES​

Además del tabique-adobillo, en las construcciones de Valparaíso se pueden encontrar otras técnicas constructivas tales como el adobe, albañilería de ladrillo simple, entramado de madera, quincha, hormigón armado y acero. De las técnicas constructivas con tierra, además del tabique-adobillo, se destacan el adobe y la quincha como las más usadas en la ciudad.

EN CHILE USUALMENTE SUELEN LLAMARSE A LAS CONSTRUCCIONES CON TIERRA CONSTRUCCIÓN DE ADOBE, DE MANERA ERRÓNEA, NO DIFERENCIANDO SEGÚN LA TÉCNICA CONSTRUCTIVA.

Es importante caracterizar las técnicas constructivas puesto que tienen distintos comportamientos estructurales y de habitabilidad, debemos diferenciar el tabique- adobillo de otras técnicas constructivas utilizadas en Chile que usan la tierra como material, como lo son el adobe, el tapial, la quincha y el adobe en pandereta.

La tierra, como material, se puede utilizar de diferentes formas en los sistemas constructivos, por lo que primero debemos comprender y separar las técnicas constructivas que poseen tierra como estructura, como el adobe y el tapial, de las que poseen madera como estructura y tierra como relleno, como la quincha, el adobe en pandereta y el tabique-adobillo.

Ida Pfeiffer, inmigrante que llega a Valparaíso en 1847, describe en una carta la diferencia de las antiguas casas de adobe con las nuevas casas de adobillo: “Las casas están construidas completamente al estilo europeo, con techos planos italianos. Los edificios más antiguos tienen solo una planta baja y son pequeños (…), mientras que la mayoría de los modernos tienen pisos espaciosos y hermosos». En Valparaíso, a inicios del siglo XIX, con la llegada de técnicas constructivas con madera, se lograron construir edi caciones más esbeltas, en más de dos pisos, de cielos altos, con tipologías y formas diferentes a las existentes en adobe, que generalmente eran de muros anchos, techos bajos y de uno o dos pisos como máximo.

El tabique adobillo como parte de la familia de los sistemas mixtos, se relaciona con otros sistemas constructivos desde sus orígenes, tanto por ser producto de la innovación tecnológica que significó el desarrollo de saberes para construir con madera y tierra, como por encontrarse estrechamente relacionada a otras técnicas constructivas y materialidades que la acompañan y complementan.

Considerando que materialidades como la madera, la tierra y la piedra han sido utilizados en el ámbito de la construcción ampliamente desde tiempos remotos y para una diversidad de usos y escalas; en este apartado nos referiremos a dos grupos de sistemas que se relacionan con la técnica estudiada.

Por un lado a las conformadas por albañilerías y mamposterías que encontramos comunmente en inmuebles de tabique adobillo, conformando los cimientos y sobrecimientos como lo son la mampostería de piedra y la albañilería de ladrillo cocido, y el adobe, un sistema constructivo de tierra que precede e influencia al sistema mixto en estudio.

En el segundo grupo, describiremos algunos sistemas constructivos mixtos de madera y tierra que influenciaron el desarrollo del tabique adobillo, considerando que las variables territoriales determinaron la evolución y singularidad del sistema estudiado referidos al sistema de trabazón que se produce en la unión de la muesca del bloque de tierra con el listón de madera.

entramados de madera rellenos de hormigón

Este sistema suele encontrarse en construcciones que son parte de una transición de estilos y técnicas arquitectónicas (1930-1960), en tiempos donde el uso del hormigón aún no era tan masivo pero si se incorporaba en construcciones con entramados de madera, utilizando este material principalmente en el relleno de tabiques de zonas húmedas de las viviendas como baño y cocina.

entramados de madera rellenos de ladrillo cocido

Los entramados de madera rellenos de ladrillo cocido anteceden al tabique adobillo

entramados de madera rellenos de bloques de tierra

Dentro de esta familia se encuentran clasificadas las construcciones de tabique adobillo. Existen variadas combinaciones de los sistemas mixtos que presentan una estructura portante de madera, la que alberga bloques de tierra de diferentes tipos, tamaños y configuraciones de agrupamiento.
El adobe en pandereta es el más utilizado en Chile, y consiste en una estructura de madera en la que se van apilando adobes entre los pies derechos, los que se contienen mediante alambres afianzados a la madera.” (Dávila y Contreras, 2022)

ADOBILLO CONTEMPORÁNEO

Durante la segunda mitad del siglo XX, la aparición de nuevas tecnologías desplazó y dejó en el olvido la técnica de la estructura de madera rellena con tierra. En la presente investigación, no se encontraron testimonios directos de carpinteros, albañiles y/o alfareros que hayan trabajado directamente en las obras, lo que confirma una discontinuidad en el ejercicio de esta técnica. En la declaración de patrimonio mundial de la humanidad de Valparaíso, la tecnología no se hace presente debido a que no es reconocida en los atributos de la ciudad, lo que, a nuestro juicio, es uno de los aspectos más relevantes del patrimonio tanto material, en cuanto a sus edificaciones, como inmaterial, como tecnología constructiva que representa un fenómeno tecnológico cultural.

 

En la última década, debido a la restauración de diversas edificaciones, se ha redescubierto la tecnología de la estructura de madera rellena con tierra, nombrada como «Carpintería de Tierra»(Riquelme 2019). Esta técnica ha sido valorada gracias a las diferentes iniciativas que la han puesto en relieve. Por ende, su reconocimiento como una tecnología porteña que representa el estadio cultural de la época en que se originó (mediados del siglo XX) registra que fue ejercida durante un siglo, pasando por diferentes estilos y adaptaciones para dar cuenta de la cambiante época y los acelerados procesos de adaptación del crecimiento urbano de la ciudad.

 

Gracias a iniciativas públicas y privadas, el adobillo ha tenido la oportunidad de ser visibilizado como recurso constructivo tanto en restauraciones como en obras nuevas. En este sentido, se reconoce la versatilidad del sistema y la prefabricación que se puede lograr con bloques que son previamente fabricados para luego ser montados a la estructura de madera.

El impulso de la restauración de los ascensores, primero por parte del municipio y luego del Ministerio de Obras Públicas, ha permitido la presencia del adobillo en la restauración de los ascensores Concepción, Cordillera, Villaseca, Espíritu Santo y Monjas. De esta forma, se ha revivido la técnica constructiva y se ha ayudado a valorarla como un sistema constructivo viable con los conceptos de velocidad, compatibilidad y sustentabilidad.

 

Estas recuperaciones han posibilitado la aparición de algunas obras contemporáneas que se basaron en los principios de prefabricación y montaje, dándole un nuevo sentido plástico y explorando sus posibilidades arquitectónicas (Los Molles, 2020).

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Valentina Dávila Urrejola, Arquitecta U. de Chile, Magíster PUC-Rio.

Javiera Contreras Silva, Arquitecta
U. de Chile, Magíster U. de Valparaíso.
Contacto | eladobillo@gmail.com